
Hace unos cuatro años estuvimos en
Estocolmo invitados por un amigo y paisano a pasar unos días de vacaciones. El buen
anfitrión valverdeño nos llevó a los lugares y monumentos más importantes de la capital sueca. Un día visitamos la
Casa de la Cultura de la ciudad situada en pleno
centro y en uno de los nudos de comunicación junto a la estación central del metro. Era un centro lleno de
vida donde destacaba el contraste de ver a una joven de Shangai jugando al ajedrez contra un jubilado sueco o donde podías leer el periódico, ver TVE Internacional o meterte en Internet.
Estos días me acuerdo de la Casa de la Cultura de Estocolmo, cuando los dos quincenales valverdeños anuncian, con titulares similares, la finalización de las obras de la
nueva Casa de la Cultura de Valverde. Y ahora yo les espeto a ustedes: ¿el sitio más idóneo para la ubicación de la nueva Casa de la Cultura es las
afueras del pueblo? Ya existe el precedente de la Casa de Dirección, que tras su restauración y adaptación no ha sido precisamente un hervidero de visitantes.
Creo que para hacer
atrayente un producto hay que saber
ofrecerlo bien, y de eso nuestros gobernantes saben bastante. La
Cultura con mayúsculas hay que acercarla al pueblo y hacerla atrayente. Se la hace un flaco favor a la Cultura de Valverde si se
aísla en un recinto en las afueras, por el que potencialmente pasarán un
reducido grupo de intelectuales e investigadores.
Valverde ya tenía su Casa de la Cultura (ahora la antigua), que fue inaugurada el 22 enero de 1982 por
Rafael Escuredo, Presidente de la Junta de Andalucía, siendo alcalde
Américo Santos y concejal de Cultura
Manuel Eugenio Romero. En pocos años el edificio se ha quedado
obsoleto; frío en invierno, calor en verano, falta de espacio, malos accesos para discapacitados, etc. Por ello se realizaron estudios y proyectos para su ampliación y reforma. En uno de los primeros plenos del “pacto de progreso” se
aprobó la ejecución de las obras de remodelación de la Casa de la Cultura, de tal forma que se pretendían ejecutar las mencionadas reformas.

Pero no se pierdan detalle de la
jugada del trilero del PSOE. Resulta que en los cuatro años de gobierno conjunto la pregonada reforma de la Casa de la Cultura
no se ha realizado. Sin embargo al Equipo de Gobierno antes de las elecciones se le llenó la boca diciendo que el
99 % del programa estaba ejecutado. ¿Qué ha pasado entonces con la Casa de la Cultura? La versión oficial la leemos en el balance que el propio PSOE realiza sobre la gestión de los últimos cuatro años de gobierno en las pasadas elecciones municipales donde dice: “Nueva Casa de la Cultura
600.000 € (Junta de Andalucía)” Esta jugada se confirma esta semana cuando los periódicos publican que lo que en principio era
Centro de Interpretación de la Cultura Inglesa ahora es Nueva Casa de la Cultura.
La jugada trilerística pasa por justificar la falta de inversiones en la antigua Casa de la Cultura, con la construcción de un nuevo edificio con fondos de la Junta de Andalucía que desde su concepción tenía otros objetivos y otra finalidad. Mientras que la Casa de la Cultura “nueva y oficial” se aleja de los valverdeños, la verdadera Casa de la Cultura tendrá que seguir esperando su turno.
P.D.: La fotografía pertenece al acto de inauguración de la Casa de la Cultura de Valverde el 22 enero de 1982 (Archivo Antonio Rico) Agradecería si alguien pudiera completar la lista de personajes que aparecen en la fotografía.